El pelotazo
Cuando un equipo no saber jugar al fútbol, juega al pelotazo. Cuando un municipio descarta cualquier forma de desarrollo que no sea construir y construir, también juega al pelotazo: pelotazo urbanístico, para más señas.
Ribadesella: Municipio de Especulación Urbanística.
Se ha practicado durante 10 años una política absolutamente parcial e interesada a favor de unos pocos, con demasiados sacrificios en la economía, la idiosincrasia y la sociedad local. Mientras otros municipios realmente prósperos han apostado por lo que tienen que apostar: formación, nuevas tecnologías, juventud, iniciativas y actividades culturales constantes, debates, asociacionismo, equipamientos públicos y políticas serias de empleo, aquí comenzamos a conformarnos con una terracita soleada, comer bien, dormir bien y mirarnos al ombligo mientras los potentados compran el pueblo a trocitos.
Lo explica muy bien Paco Vázquez, representante de IU en el consistorio -y a estas alturas uno de los pocos políticos razonables que quedan por aquí-, en un artículo publicado en la revista Plaza Nueva de los Amigos de Ribadesella:
“El fin principal de este Convenio-Plan no es otro que enmascarar el mayor `pelotazo´ urbanístico del litoral cantábrico, mediante el cual dos empresas promotoras foráneas han acaparado el 80% del total del suelo urbanizable previsto; todo ello gracias a la información privilegiada facilitada en los últimos tres años (…). Para colmo pretenden hacernos creer que un monopolio de suelo en Ribadesella es algo natural, irremediable, legal y beneficioso, y que, encima, producirá pisos baratos.
Gracias a la recalificación brutal de los terrenos de Oreyana y El Fuerte, se podrán construir en ellos 4.000 viviendas, por lo que estas dos empresas van a cosechar al día siguiente de la aprobación del Plan, unas plusvalías euromillonarias que sólo en el caso de Oreyana podrían superar los 90 millones de euros”.
Otro político que también parece representar los intereses riosellanos es J. L. Díaz Bermúdez, un crítico en el PSOE -partido dispuesto a aprobar el PGOU inicialmente- que dice en un artículo publicado en la misma revista Plaza Nueva:
“Creo que el prioritario objetivo es que la construcción no debería sobrepasar las dos mil quinientas viviendas, de manera que el plan urbano a desarrollar, precisamente por ese crecimiento limitado, tendría así un límite temporal durante el cual su revisión siempre sería posible en el caso de que el crecimiento desbordara las expectativas iniciales. De esta manera la fuerza de negociación siempre estaría del lado público, es decir del Ayuntamiento, que siempre dispondría de más terreno (no como ahora, pues todo está en manos de dos o tres promotoras) y a su vez sería el propio Ayuntamiento el que fuera viendo a lo largo del desarrollo de dicho plan las necesidades reales de crecer o no, el modo de ese crecimiento, los lugares hacia donde deberíamos crecer, etc, etc.”
Ocurre en Ribadesella algo inimaginable: que la oposición política (salvo honrosas excepciones como las citadas) también juega al pelotazo y a tirar balones fuera. El PSOE lleva 11 años sin gobernar, y los que les quedan a nuestro modo de ver, pues en un asunto que va a levantar tantas ampollas como la aprobación del PGOU, no son capaces de oponerse o abstenerse. En franca minoría, y como si les fuese la vida en ello, apoyan el Plan del PP, con mayoría absoluta en el ayuntamiento, por si necesitasen más respaldo aún para seguir haciendo lo que les venga en gana. No hay quien lo entienda, o sólo se entiende como un “favor”, como si el PSOE en Ribadesella le debiese algo al PP. ¿Le deben algo? Somos muchos los riosellanos que necesitamos saber qué se le debe al PP, qué deuda tan grande se ha contraído como para seguir haciéndoles la pelota en todos los asuntos y renunciar a una política al ataque en favor del pueblo. El PSOE, lo mismo que el PP, no podrán decir que están actuando según una política responsable, como insinuan constantemente . La responsabilidad política pasa por escuchar al pueblo y por analizar seriamente cómo debe crecer nuestro pueblo, haciendo una jugada elaborada para llegar arriba y no pegando un patadón, que es lo que hacen.
Por favor, que alguien nos lo explique. Y que no nos digan que es que el Plan es bueno para Ribadesella, que las infraestructuras se harán antes que los edificios. Que tampoco nos vengan con esas muletillas “ultrarrealistas”, totalmente acríticas, de que “No se le pueden poner puertas al campo”.
Necesitamos que alguien le ponga puertas al campo en Ribadesella, porque quitando tantas puertas nos van a meter los ladrones hasta la cocina.















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