Cachucho: el corazón del Cantábrico
Son muchas las fuentes de energÃa del planeta, en su mayorÃa ecosistemas esenciales sin los cuales dejarÃa de funcionar la naturaleza. Se protegen muchos espacios en tierra, pero el mar es otra cosa, y cuanto más profundo es menos se protege. Salvo excepciones como Nueva Zelanda, con más del 20 % del litoral bajo reservas marinas, la protección sigue siendo un asunto pendiente en las costas de los Estados y más aún en aguas internacionales.
El Cachucho, 65 kilómetros mar adentro en dirección Norte desde el puerto de Ribadesella, en la longitud cinco grados oeste, es un caladero bien conservado, con buen pulso cardiaco a pesar de sufrir todo tipo de maltratos. Su fondo rocoso hizo abandonar a los arrastreros, y la prohibición del Tren de bolos salvaguardó sus corales de aguas frÃas y su fecunda colonia de esponjas, muchas de ellas con más de un metro de diámetro.

En realidad el Cachucho guarda la suficiente fuerza interior como para poder ejercer de corazón del Cantábrico. Corazón en varios sentidos. Si como todo apunta se convierte en Area Marina Protegida (la primera de España), el Cachucho redoblarÃa su maquinaria productiva, permitiendo la recuperación de numerosas especies comerciales del Cantábrico como por ejemplo el besugo (en la actualidad muy mermado). Los corales de agua frÃa que esconde el caladero son un auténtico tesoro para muchas especies, además del besugo, bocartes, rapes, peces espada, marrajos y merluzas eligen este lugar único para procrear, también la cabra de altura y la bacaladilla y otras muchas que tienen una capacidad de reproducción muy pequeña debido a la poca luz que les llega, pero que aquà han encontrado un hogar para los suyos. La protección del Cachucho permitirÃa asÃ, a medio plazo, la recuperación de la flota artesanal del Cantábrico; de hecho las cofradÃas “afectadas” por la inminente reserva marina están plenamente a favor, saben que no podrán pescar en el Cachucho, pero también saben que la mayor vitalidad de este caladero surtirá de más pesca el resto de la costa donde faenan. Con acuerdo por todas partes, y el ya esperado apoyo de la Administración del Estado, todo apunta a que la protección está a la vuelta de la esquina, convirtiendo El Cachucho en referente ecológico para la consiguiente declaración de nuevas reservas marinas, en Asturias mismo podrÃan sujetarse a esta figura el cañon de Lastres y el cañón de Avilés, y en la costa española podrÃan serlo en un futuro el Banco de Galicia, el Canal de Menorca o el Cabo de Creus.

En el presente, el Cachucho es el corazón de las expediciones cientÃficas en el Cantábrico. Se conoce bien su orografÃa, y se han realizado numerosas prospecciones para catalogar su biodiversidad, si bien en este último caso el desconocimiento es aún notorio pues las inmersiones y las fotografÃas sólo se han realizado a 600 metros de profundidad.
Algunos datos sobre el Cachucho serÃan los siguientes: Se han catalogado más de 500 especies, entre ellas más de 260 crustáceos; corales: 14 especies; poliquetos (gusanos marinos): 63 especies; moluscos: 61 especies; peces como el reloj anaranjado que puede vivir más de 100 años o bosques de gorgonias que pueden alcanzar los dos metros de altura. Es una montaña submarina, un tipo de afloramiento de la plataforma continental pero mar adentro. Un ecosistema único, en el Atlántico europeo no existe ninguna otra plataforma marginal de este tipo. Su cima es de 425 metros y su cara norte se precipita hasta los 4.500 metros de profundidad, registrando una de las mayores pendientes que se conocen en el planeta, ya que desciende hacia los abismos marinos con una perpendicular de vértigo.
Ya en 2002 se planteó un proyecto para estudiar «El Cachucho». El estudio lo realizó el Instituto Español de OceanografÃa (IEO) y estuvo coordinado por uno de sus investigadores del centro de Santander, Francisco Sánchez, que recientemente explicó los hallazgos en Ribadesella y que pueden consultarse en la web del proyecto http://www.ecomarg.net
Tanto la Comunidad Europea como la ONU plantean la protección de áreas marinas a nivel internacional, y se ha marcado como fecha máxima el 2010 para que los Estados definan como reservas las zonas especialmente sensibles de su costa. No obstante en lo referente al Cachucho se ha dado un paso más, y en plena tramitación en el Senado de la nueva Ley de Parques Nacionales del Ministerio de Medio Ambiente, El Cachucho podrÃa convertirse en el primer Parque Nacional Marino de España, como en su dÃa también fue el primero su homólogo terrestre: El Parque Nacional de los Picos de Europa.

De ahà que sean tan importantes iniciativas como la propuesta por la Sociedad Etnográfica de Ribadesella, respaldada por el ayuntamiento, de hacer un centro de interpretación en el faro riosellano. Desde Ribadesella hay que apostar fuerte porque determinadas instalaciones de este Parque se queden aquÃ, y no sólo las relativas a planteamientos museÃsticos, sino también otro tipo de infraestructuras destinadas a la investigación cientÃfica y mantenimiento ecológico de un hábitat que nos toca muy de cerca.















Deja tu comentario