K-lados
Un pertinaz orbayu quiso poner a prueba el espÃritu sellero este año. Las acometidas intermitentes de la lluvia desde el jueves por la noche, y el dominante cielo gris de esta edición, no pudieron con las ganas de marcha. Una vez más el Sella demostró su capacidad de adaptación a todo tipo de inclemencias. Si lo que toca es un baile de camisetas mojadas pues ya está: todo el mundo a mojarse.
El que no deja de mojar es Julio MartÃnez, que cerca ya de los 40 tacos aún desconoce hasta donde puede llegar en esto de ganar y volver a ganar, arrasando con una nueva plusmarca para desesperación de sus rivales.
Un año más hemos hecho unas cuantas fotos de les piragües, si quieres verlas pincha aquÃ.















Deja tu comentario